“Sin ti no sería nada, gracias por existir” Nunca arruines el presente, por recordar un pasado que ya no tiene futuro
miércoles, 27 de julio de 2016
jueves, 14 de julio de 2016
miércoles, 22 de junio de 2016
jueves, 16 de junio de 2016
lunes, 30 de mayo de 2016
miércoles, 11 de mayo de 2016
SENTIMIENTO

¿Qué sentido
tiene seguir escribiendo unas cartas que nunca va a ser leídas? ¿Con qué objeto
alguien se desnuda lentamente con palabras si no desea que alguien aprecie tal
desnudez? ¿Para qué encontrar el orden y la manera exacta de expresarse
reveladoramente, si nadie se va a sorprender? Y no porque el correo falle, el
Internet no funcione, el cartero se duerma o la red se vuelva lenta, sino
porque simplemente, luego de expresar todos tus sentimientos y recalcar en
letras tus intenciones, uno no desea que ese mensaje llegué a su destinatario
final.
Y es
justamente esta carta la que escribo ahora mismo, la que mis ojos han releído
ya cientos de veces, la que me tomó tanto tiempo escribir, la que me llevó a
pensar en muchas personar y recordar miles de lugares en cada una de sus
frases. Esa que habla de amoríos pasajeros, de deseos no cumplidos, de
sufrimientos superados, de escondites no encontrados y de sueños alcanzados,
pero que al final está dirigida solo a una persona que aún no alcanzo a
reconocer, que vislumbro cada día en mi corazón , que entreveo al cerrar los
ojos, que mis emociones anhelan pero mi corazón aún no alcanza.
Una persona
tan humana como yo: llena de defectos, cargada de virtudes, con la convicción
de lo mejor pero a la espera siempre de lo peor. De hueso y carne. De palabras
fuertes pero dulces. De carácter contundente pero flexible. Con un corazón
romántico pero de piedra y un cerebro brillante pero perturbado. Que tenga sueños
entre algodón de azúcar, pero que al despertarme mis pies estén en la tierra y
observe con claridad todo lo que me rodea. Una persona que aunque tenga
claridad en lo que desea, ponga obstáculos a la hora de ser complacida.
Alguien que
golpee mi puerta y venga con muchas maletas en las que conserva lo peor de su
pasado y lo mejor de su ser. Que no le importe quién pasó por mi cama y respete
mi decisión de no saber quién lo ha hecho por la suya. Que comprenda que he
despertado en soledad más de 7.000 mañanas. Alguien que me enseñe a amar, a
respetar y a añorar. Que no le importe si su sábana tiene arrugas o si está
perfectamente tendida. Que ame la comida. Que no se bañe los domingos. Una
persona como tú.
Esta carta
está dirigida ti, ser humano esbelto y de piernas bellas . Que está tan cerca
de mí como el mar de la arena, pero tan lejos como el sol de la luna. Tú que
agitas mi respiración y me dejas sin aliento. Irrumpe en mi vida sin ser
buscado, llega sin ser llamado, pon en desorden los cuadros entre los que he
vivido.
Sin embargo
no atenderás esta carta, jamás sabrás que te ansío, nunca conocerás lo mucho
que te deseo, las miles de noches en las que te he soñado, lo mucho que te
necesito. Pues esta es solo una carta más, si una más la que escribo en compañía del valor y la
gallardía.
D.M.C.
martes, 10 de mayo de 2016
HOLA CORAZON
HOLA SI, TE
ESCRIBO A TI MI CORAZON.
AQUEL QUE
ALGUNA VEZ LATIÓ EN MI PECHO,
AQUEL QUE
ALGUNA VEZ AMÓ...
Corazón:
Te escribo
esta carta para saber de ti, me cuentan que estás solo y triste como yo. Quiero
que sepas que te extraño mucho y pedirte perdón por haberte entregado, pero
cuando ella me dijo que te cuidaría para siempre... no pude más que creer en
ese ángel que alguna vez me dijo "Te amo!!!". Hoy, hundido en esta
triste melancolía, quise escribirte, al fin me atreví, si no lo hacía antes es
porque me faltaba el valor de decirte "lo siento". Cuando venía de
regreso de estar con ella muy en lo profundo de mi alma sabía que ese era el
final... no sé porqué... sabía que te abandonaba, sabía que no te volvería a
ver...
No quiero
que sufras porque ya no estás conmigo, sigue viviendo corazón, sigue... hazlo
por mí, yo, desde que te perdí, he muerto. Algún día estaremos de nuevo juntos
como antes... te lo prometo. Te pido un último favor... no dejes de decirle
aunque ella ya no te quiera escuchar cuánto la amas, que siempre serás suyo si
ella te quiere aceptar, y si no lo hace pues bien... siempre hay un descanso
para quien sabe amar, siempre hay un final para la soledad... siempre hay un
sueño que soñar...
Gracias por
haber sido parte de mí.
D.m.c.
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