Estoy mejor en una tristeza seca que en una
furia fría, pues permanecí con los ojos secos hasta ahora, tan secos como
pescados ahumados, pero mi corazón se siente como un sucio y suave flan por
dentro.
No
estoy triste. Más bien sorprendido, muy lejos de mí mismo, sin creer realmente
que estés tan lejos, tan lejos, pero tan cerca. Quiero decirte sólo dos cosas
antes de desaparecer , y entonces ya no diré nada más, lo prometo.
Primero,
espero, quiero y necesito verte una vez más, algún día. Pero, recuerda,
por favor, que jamás volveré a pedirte que nos veamos ―no por
orgullo, puesto que no tengo ninguno contigo, como sabes, pero nuestro
encuentro significará algo sólo cuando tú lo desees. Así que, esperaré. Cuando
lo desees, sólo dilo. No supondré que me amas de nuevo, ni siquiera que tienes
que dormir conmigo, y sé que sólo nos veremos breve mente cómo lo sientas y
cuando lo sientas. Pero quiero que sepas que siempre querré que me lo pidas.
No, no puedo pensar que nunca te volveré a ver. He perdido tu amor y fue (y es)
doloroso, pero no quiero perderte.
De
cualquier forma, soy tan tuyo,, lo que me diste significó tanto para mí, que
nunca podrás quitármelo. Tu ternura y amistad fueron tan valiosas para mí que
aún te puedo sentir cálida y feliz y agradecido cuando te siento dentro de mí.
Realmente espero que esta ternura nunca, me abandone.
En
cuanto a mí, es desconcertante decirlo y me avergüenzo, pero es la única
verdad: te amo tanto como te amé aquella vez que llegué a tus brazos, y lo digo
y lo siento con mi ser entero y con mi corazón sucio; no puedo hacer menos perdóname
por el puntillo de ayer en la carta ,pero siento impotencia de no poder
demostrarte en persona que e cambiado, todo yo menos mis sentimientos hacia ti
que cada vez son mas fuertes.
Pero
ya no te molestaré, cariño, y no te veas obligada a escribir mensajes por
cortesía; sólo escribe cuando lo sientas, sabiendo cada vez que me harán muy
feliz.
Bueno,
todas las palabras me parecen tontas. Pareces tan cercano, tan cercano, déjame
estar cerca de ti también déjame estar
en mi propio corazón por siempre.
Te quiero
y eso no me lo puede quitar nadie.
Domingo Martin C.

No hay comentarios:
Publicar un comentario