Caminé siempre alrededor de la sensación del vacío con un agujero en mi corazón que pensé nunca conseguiría llenarlo. ¿Pero que casualidad? Tú llenaste ese agujero que poco a poco me estaba matando. Tú eres la otra mitad de mi corazón que estaba buscando todos estos años. Estoy segurísimo que tú puedes mirar más allá de mis errores y verme como lo que soy ahora y no como lo que era antes.
Tú me has cambiado tanto. Tú me has enseñado a vivir la vida plenamente y sin preocupaciones. No sé que voy a hacer si te pierdo para siempre, no quiero ni imaginármelo. Deseo estar contigo por siempre. Nunca deseo perderte.
Sé que nuestro amor es verdadero porque de otra manera, no habríamos hecho tanta felicidad juntos. Te amo con todo mi corazón y alma, nena, eso nunca cambiará. Tan solamente gracias por existir.
Te amo por siempre.
Domingo Martín C.

No hay comentarios:
Publicar un comentario